Lecturas Fuertonas vol.2

La Horca renueva su pestilente biblioteca con algunos títulos tan repulsivos como encantadores. Al igual que en nuestra lista anterior, te recomendamos varios libros difíciles de digerir.

“Vacas” Matthew Stokoe (1998)

En el libro “VACAS” de Matthew Stokoe nos encontramos con Stephen, de veinticinco años. Stephen vive encerrado en su habitación, viendo vidas perfectas en la televisión, soñando con lo que sería estar a salvo, ser feliz, ser amado y ser normal. Sin embargo, Stephen vive con su madre y está convencido de que ella trata de matarlo o de sofocarlo con su odio. También tiene un perro de mascota llamado DOG, su único amigo y cuya espalda ha sido rota por su madre, después de haberle arrojando un ladrillo al perro.

Coincidentemente, Stephen ha comenzado un nuevo trabajo en el matadero como el molinillo de carne (el final de la línea por así decirlo). Su nuevo jefe, Cripps, un capataz de la matanza que predica el evangelio del autoempoderamiento, anima a Stephen para que se convierta en uno de los asesinos de la vaca (el principio de la línea) con la intención de que se convierta en un “hombre verdadero”.

En la mezcla de personajes extraños encontramos a Lucy, la chica que vive en el piso de arriba y que está obsesionada con la vivisección. Su introducción nos hace creer que hay una luz de esperanza, pero lo que sigue es una colección de extrema violencia, muerte, sexo, bestialidad, auto-cirugía, tortura y perversiones impensables que hacen que el marqués de Sade parezca un lindo cachorrito.

“El fin de Alice” A.M Homes (1996)

La historia es narrada principalmente por un pederasta (Chappy)y asesino de niños de mediana edad que está cumpliendo una sentencia de cadena perpetua. Entre las “atrocidades” que ve en la cárcel, Chappy es sorprendido por la correspondencia de una niña de 19 años que planea seducir a un chico del vecindario que tiene 12 años de edad. Este asesino la anima y le da consejos sobre cómo seducirlos y al mismo tiempo va deleitándose con las cartas que la chica le envía y le detallan su progreso. Las escenas que involucran a la niña (que nunca se nombran) se escriben desde una perspectiva en tercera persona. 

La idea de un pederasta enviándose cartas con una chica ya es extraño y esa inquietud narrativa que provoca Homes, hace de este libro uno de los fuertones número uno de nuestra lista.

“El Proceso” Franz Kafka (1924)

En una carta a su amigo Oskar Pollack, Franz Kafka escribió: “Lo que debemos tener son los libros que nos llegan como mala fortuna, como la muerte de uno que amamos mejor que nosotros, como el suicidio. Un libro debe ser un hacha de hielo para romper el mar congelado dentro de nosotros”. Esa misma hacha aparece fría y desprevenida en este aterrador relato sobre la historia de Josef K., un oficial de banco respetable que de repente e inexplicablemente es arrestado y debe defenderse contra una acusación sobre la que no puede obtener ninguna información. Tal vez sea el relato más kafkiano de todos, donde la libertad se nos niega desde una altura jerárquica que nos impide alcanzar aquel deseo de autonomía, por lo que la angustia que vive el personaje nos hará sentir completamente impotentes. 

Aunque la novela salió en 1924, esta fue capaz de describir la estructura burocrática del sistema judicial con tal devastadora y profética precisión que todavía podemos reconocer muchos rasgos del del Proceso en las cortes de hoy.

“Flores para Algernon” Daniel Keyes (1959)

Charlie Gordon es un hombre mentalmente discapacitado de treinta y dos años que está a punto de someterse a una cirugía para mejorar su inteligencia. Básicamente estaremos leyendo su diario mientras sufre todo el proceso. 

Lo interesante de este libro es que al estar leyendo su diario de vida, podemos observar las faltas ortográficas que tiene y los impedimentos que padece para hacerse comprender. Sin embargo sus capacidades intelectuales van mejorando con el transcurso de la historia. Aunque los problemas no terminan ahí.

La agilidad escritural de Daniel Keyes nos permite leer una crítica sobre el maltrato clínico y lo domesticables que somos bajo la mayoría de las circunstancias.

“Vernon Subutex” Virgine Despentes (Vol 1 y 2) (2016)

Si leíste “La teoría del King kong” o “Fóllame” de Despentes, podrás comprender en cierta proporción la modalidad que tiene la autora para mostrar sus puntos sobre la sociedad, la mujer y los bajos mundos.

En Vernon Subutex, la historia gira en torno a un ex vendedor de discos (Vernon) que tras el auge de la música digital, pierde su tienda de discos. Debido a eso comienza a tener muchos problemas financieros. Su amigo, benefactor, e ícono del rock francés Alex Beach se suicidó y los dilemas de Vernon aumentaron. Vernon es desalojado del departamento que compartía con Alex, de esta forma toma un par de cosas incluyendo unas cintas grabadas con la voz de Alex, por lo que en el transcurso de la historia se revelará qué hará con aquellas cintas a las puede sacarles mucho provecho.

La trama es emocionante, sutil y humorística. El ojo de Despentes revela la sociedad occidental que se articula de tensiones y contradicciones que son imposibles de ignorar. Vernon Subutex es un libro de nuestro tiempo, un libro que examina la alienación y el aislamiento en la sociedad.