Synthwave: una profecía del pasado

Entrevistamos a Søren Brogger y Jasper Byrne, dos artistas del subgénero “Synthwave” que nos ayudarán a entender esta vertiente musical y estética.

Aestas alturas, hablar del Synthwave no tiene nada de especial. No es como descubrir la rueda o algo por el estilo. Se trata de un subgénero musical abandonado en los 80’s y que resucitó en los 2000 con una fuerza insospechada. Su alzamiento tiene mucho que ver con una misteriosa brisa de nostalgia que se ha dejado sentir estos últimos años ¿Un burdo reciclaje hipster?, ¿Fenómeno generacional? Nunca lo sabremos.

Para entender al Synthwave hay que imaginarlo como un vertedero.  Sí, tal como lo oyó: un vertedero. Un sitio eriazo, fantasmal y abandonado a la luz de la luna. Una ciudad llena de sueños convertida en un cementerio de huesos, con tumbas de chatarra oxidada y concreto agrietado. De vez en cuando, el silencio fúnebre es interrumpido por el paso de una nave autónoma, rastreando humanos en la noche. El lugar se llama “Los Ángeles” y el año es el 2029.

el género es Un evangelio estilístico de imagen y sonido

En realidad el concepto de Synthwave no es tan dramático como esta conocida escena, pero sin duda Terminator encierra muchos aspectos del Synthwave: rayos de neón, personajes cliché, cyborgs y por supuesto, una banda sonora liderada por amenazantes sintetizadores.

Para ser más específicos, el Synthwave es todo ese absurdo imaginario ochentero expresado a través de baterías electrónicas, reverberaciones de puerta y sintetizadores análogos pero ahora expandido, gracias a la incorporación de técnicas modernas.

Las malas lenguas dicen que los franceses comenzaron este rollo durante la mitad del 2000. En ese entonces, un montón de sellos independientes surgieron en torno a la tendencia retrógrada de revivir sonidos extintos como el chiptune. Destacados como Kavinsky, College, Lifelike y Aanorak tomaban ingredientes del sonido que grandes como Giorgio Moroder, Edgar Froese y Tangerine Dream crearon en los 70’s.

Aquella incipiente ola musical adquirió matices de notoriedad insospechados con el estreno de la película Drive el año 2011. Mientras Ryan Gosling se abría paso a punta de golpes y aceleradas a fondo, una particular banda sonora Proto-Synthwave liderada por Kavinsky, Electric Youth y College establecía un evangelio estilístico de imagen y sonido que influenció un montón de creaciones posteriores.

Desde ese entonces, el Synthwave rompió la barrera del sonido y comenzó a manifestarse en gráficos de baja resolución, letras de neón y de la forma más análoga posible .

La venganza del VHS

Un ejemplo brillante de como esta música inspira y revive ciertos horizontes estéticos, es el canal de Youtube “Neros 77”. Este sitio publica una serie de videoclips del género, editados por Søren Brogger, un artista danés que indaga entre extensas pilas de videos hasta lograr ensamblar una especie de sueño ochentero surrealista.

“Creo que soy bueno para ver imágenes en mi mente cuando estoy escuchando música ¿Puede que sea un don o algo? A veces me encuentro con algunas imágenes antiguas, y luego busco la música después. Me demoro entre 1 y 7 días o a veces semanas, dependiendo de lo fácil que sea el proceso de trabajo y lo que quiero que suceda”

Søren es un fan del MTV de los años 80s y los 90s, “antes que fuese arruinado por los realities”, confesión que tiene mucho sentido si consideramos que su canal heredó un poco del espíritu extinto que tiene la conocida cadena televisiva.

“Al principio fue por iniciativa propia, pero ahora es cada vez más por encargo de los mismos músicos. Tengo un montón de solicitudes, ¡es impresionante! Aún si tengo una gran idea en mi mente, me dirijo al artista y le pregunto si está bien que use su tema para un vídeo”, declara.

“El Synthwave en su núcleo está muy cerca del mundo visual”

“Siempre he estado obsesionado por la cultura de los 80’s y las películas. Supongo que siempre serás un niño perteneciente a la época en que creciste. El Synthwave en su núcleo está muy cerca del mundo visual. Realmente no puedo explicarlo, pero tal vez tiene que ver con cosas no líricas que para mí son como pinturas abstractas”.

La prensa especializada suele consignar al Synthwave como la banda sonora de las películas que nunca existieron. Aunque para Søren, esta cháchara no tiene mucho sentido.

“Cuando se trata del Synthwave realmente no tengo ninguna forma nostálgica de pensar en ello, porque esta subcultura no estaba en los años 80. Me encanta el ahora y la Internet. Siento que el tema nostálgico es un poco tonto a veces, pero sé que es un sentimiento fuerte”.

“Neros 77” no es el único canal dedicado a crear videos de Synthwave. Con sólo teclear esta palabra en Google aparecen cientos de creaciones inspiradas en el género y no sólo vídeos, sino que también artículos de contingencia hablando del “Fashwave”, una apropiación ñoño-fascista del género, que celebra el asenso de Trump o el genocidio Nazi, entre otras estupideces.

“Siempre habrán movimientos que se vuelven agrios por estúpidas razones políticas”

“No es realmente una preocupación para mí (el Fashwave). Lo he visto, pero tengo fe en que la gente y el mundo decidirán lo correcto al final. Siempre habrán movimientos en una subcultura que se vuelven agrios por estúpidas razones políticas. Ahora mismo, el mundo está loco pero tengo confianza en las personas adecuadas: las que sólo quieren hacer música”, dice Søren.

Esta degeneración puede ser un síntoma propio del desgaste del género. La llamada “derecha alternativa” vino a poner sus garras sobre el Synthwave en un momento donde los sonidos nuevos se vuelven cada vez más homogéneos. Por eso hay artistas que luchan por encontrar la nota siguiente de este legado eléctrico.

PIXELES OCHENTEROS

Jasper Byrne, podría ser uno de los artistas más interesantes en lo que respecta al futuro del género. De hecho, su perfil está vinculado a uno de los epicentros más importantes del Synthwave: el videojuego “Hotline Miami”. Una celebrada pieza indie que alcanzó un nivel de impacto cultural similar al de “Drive”.

Aparte de su original estética e inmisericorde velocidad, el juego sobresalió por la música de cada etapa, que envuelve al jugador en un ambiente de adictiva violencia cocainómana. Es cosa de ver el vídeo a continuación:

Jasper fue uno de los artistas que colaboró en el soundtrack, elemento que ambientaba cada escenario, secuencia o diálogo (sí, hay diálogos y una gran historia) de una forma nunca antes vista. En este ejemplo, vemos como una de sus canciones calza perfecto con el pasar de las palmeras y edificios de Miami, vistos desde un automóvil en marcha.

“Soy cercano a los creadores y estaba al tanto de todo el desarrollo del juego, así que compuse algo que combinaba la vibra de Drive con el ambiente del juego. Tuve mucha suerte con esos temas”, dice Jasper Byrne.

Nadie había previsto que el Synthwave florecería en el mundo de los videojuegos, aunque visto en retrospectiva, ese vínculo parece tener todo el sentido del mundo.

“Es algo que los juegos pueden hacer incluso mejor que las películas”.

“Creo que es algo que los juegos pueden hacer incluso mejor que las películas, cuando están funcionando a 60 cuadros por segundo con sonidos volando en el tiempo que suceden. Es una experiencia muy sinestésica. Algo acerca de este tipo de música parece encajar muy bien en ese ambiente”, afirma Byrne.

Jasper no sólo tiene las virtudes de un músico, sino que también se ha destacado por sus habilidades como desarrollador de videojuegos, siendo el autor del aplaudido juego de horror “Lone Survivor”.

“Siempre me encantaron tanto los juegos como la música, pero creo que el tema común es lo futurista – me encanta la ciencia ficción. Mi papá fue escritor de ciencia ficción y guionista para programas como Doctor Who y Space: 1999. Me presentó todo lo bueno. Crecí rodeado de computadoras, ya que mi padre era muy vanguardista (…) También estaba fascinado por la cultura japonesa en los 80’s/90’s, así como por muchos juegos increíbles. Me gusta el hecho de que los juegos sean la forma  de arte más moderna que existe”, declara .

Siguiendo la ruta polifacética que lo ha caracterizado, Byrne estrenó recientemente su último disco “Ghost Drives”, que mezcla los géneros House, Synthwave, Drum & Bass, entre otras corrientes. Al escuchar el registro se ve como este subgénero cobra nueva vida bajo parámetros de composición mucho más complejos, un camino que probablemente hable mucho del curso natural que debe seguir el Synthwave.

“La música que trato de hacer mira hacia adelante (…) estoy influenciado por tantas cosas y no quiero recrear algo que ya se ha hecho (…) me tomó mucho tiempo hacer este disco (3 años, cientos de canciones y varias versiones de ellas). Cuando tuve 10 pistas listas, recién pude pararme y decir ‘ese soy yo’. Estoy orgulloso, pero creo que nunca lo voy a hacer de nuevo jaja. Voy a tratar de gastar menos tiempo tratando de que las canciones sean ‘perfectas’ en el futuro”, dice Jasper sobre su último disco.

Así como ocurre con Jasper y Søren, La Horca no ha terminado su viaje por las teclas galácticas del Synthwave. Los invitamos a leer nuestra próxima entrevista, protagonizada por uno de nuestros ídolos y un referente indiscutible del género:

¡LAZERHAWK!