El primer sonido grabado en la historia de la humanidad

En el vídeo se puede oír algo que parece una espeluznante melodía de cuna cantada por un espectro. Es la canción “Au Clair de la Lune”, interpretada por Édouard-Léon Scott de Martinville, inventor del Fonoautógrafo. Este fue el primer aparato capaz de grabar el sonido, el cual era registrado en forma de línea sobre un soporte que constaba de un cilindro con humo de una lámpara. El invento consistía de un cuerno o un barril que recogía las ondas hacia una membrana a la que estaba atado una cuerda. Cuando llegaba el sonido, ésta vibraba y se movía y el sonido podía grabarse en un medio visible. Inicialmente, el fonoautógrafo grababa en un cristal ahumado. Con algunas mejoras, la máquina logró registrar las vibraciones captadas en un rollo de papel. Este era el resultado:

Phonautogram_-_Scott_1859

Gracias a este método el ruido podía ser transcrito a un medio visible, pero no tenía forma de ser reproducido. Sólo años después, la humanidad entendió que las ondas registradas por la máquina eran grabaciones de sonido que sólo necesitaban de un medio adecuado para ser reproducidas.

El año 2008, un equipo norteamericano logró escanear al relieve uno de los rollos de papel aún conservados en la Academia de Ciencias francesa. Amparados en el uso de un sofisticado programa, lograron traducir las ondas impresas del rollo a sonidos reconocibles. Desde aquél momento, este “fonoautograma” fue reconocido como la primera grabación de sonido jamás concebida en la historia de la humanidad, destronando a los registros logrados por la compañía de fonógrafos de Edison, que fueron logrados dos décadas después de que se realizara este invento.

Al oír una voz de 1857 es inevitable pensar en la breve ilusión de inmortalidad que dejan nuestras huellas. Quizás algún día la tecnología nos permita registrar nuestros pasos a la inversa del tiempo y podamos enviar mensajes al pasado. Por ahora sólo nos quedan las Ouijas y las sesiones de espiritismo.