Literatura gay: los mejores libros

Por: Estandarte

Hemos seleccionado a los mejores libros de literatura gay, sin embargo quedan fuera nombres como Fernando Vallejo, Mary Renault, Luis Zapata, Jaime Bayly, Eduardo Mendicutti, Alan Hollinghusrt y tantos otros, pero valga como particular homenaje a esos libros que han sabido abordar la temática gay con acierto.

Smalldilio de verano de Patricia Highsmith

Una de las reinas del género negro jugó al despiste en su última novela, publicada de forma póstuma un mes después de su muerte. Lo que comienza con el asesinato de un joven a la salida del cine se convierte al pasar de las páginas en un retrato de la comunidad gay de la Zurich de los 80. En torno al café Jakob’s (que en las guías de viaje aparece identificada con una “g” minúscula, indicativa de que no es un club exclusivo para gays) se reúne una fauna de hombres y mujeres que dibujan un carrusel de deseos y cariño no correspondido. La vida, atrapada en un café.

 Reflejos en un ojo dorado
Carson McCullers

Reflejos en un ojo dorado, Carson McCullers, literatura gay

Después del gran éxito logrado, con tan solo 23 años, gracias a su novela El corazón es un cazador solitario (¿no es maravilloso ya solo el título?), la escritora estadounidense Carson McCullers escandalizó al personal con esta historia ambientada en una de las instituciones más intocables de la sociedad de su país: el ejército. Un capitán cargado de secretos y casado con una mujer infiel y un joven soldado nacido para la tragedia protagonizan una historia sobre los celos, el amor y la muerte. Nada menos. McCullers no es bocado para todos, pero quien la disfruta, lo hace con gusto. Por cierto, Hollywood convirtió la novela en una película protagonizada por Elizabeth Taylor y Marlon Brando.

Ernesto
Umberto Saba

Ernesto, Umberto Saba, literatura gay

Lo que Umberto Saba cuenta en Ernestomultiplica su valor si tenemos en cuenta que se escribió en 1957: está considerada una de las primeras novelas (si no la primera) de temáticagay que trata el asunto sin melodrama ni sentimientos de culpa. Un chico de 16 años descubrirá el sexo y los afectos con el cargador que trabaja en la empresa harinera donde está empleado. No faltarán el típico ritual de ir a “estrenarse” con la prostituta ni la crueldad del adolescente, dispuesto a saciarse con lo que tenga a mano. La novela se publicó tras su muerte, pero no por miedo al qué dirán: Saba explica en sus cartas lo inseguro que se mostraba sobre la dificultad de comprensión que la prosa de Ernesto albergaba, al estar escrita en parte en dialecto. “Un poema es una erección, una novela es un parto”, dijo una vez. Tal vez pensaba en Ernesto y el cargador…

Maurice
E. M. Forster

Maurice, E.M. Forster, literatura gay

El cine (en las manos del director James Ivory) la convirtió en todo un fenómeno. Pero Mauricees mucho más. Como dice uno de sus personajes, el hipnotizador “sana gays” Lasker-Jones, “Inglaterra siempre ha sido reticente a aceptar la naturaleza humana”, algo que los protagonistas de esta historia ambientada en la época eduardiana parecen saber bien. Forster relata la vida de un joven desde su amor platónico por un compañero de universidad hasta el descubrimiento del cariño a manos de un hombre de clase baja. Muchos son los muros que se derrumban en esta novela que no puede faltar en ninguna selección de los mejores libros de literatura gay.

El cordero carnívoro
Agustín Gómez Arcos

El cordero carnívoro, Gómez Arcos, literatura gay

El almeriense Gómez Arcos encontró la fama y la libertad en Francia. Condecorado en dos ocasiones con la Orden de las Artes y las Letras francesas y finalista del premio Goncourt, apenas es conocido en España más allá del colectivo gayEl cordero carnívoro, su mejor novela, cuenta la vida de un chico hasta sus 25 años. Las heridas causadas por la Guerra Civil en una familia burguesa andaluza dan pie al autor para hablar sobre la dictadura, el odio, el amor, la religión, la homosexualidad, la libertad… Una rareza fascinante.

El beso de la mujer araña
Manuel Puig

El beso de la mujer araña, Manuel Puig, literatura gay

Un largo diálogo entre dos hombres encerrados en una celda por motivos muy diferentes: Molina por corrupción de menores, Valentín por subversivo. Molina pone siempre por delante los sentimientos a la razón, mientras que Valentín daría su vida por la revolución, y en sus diálogo logran una de las creaciones de literatura gaymás logradas de todos los tiempos. Puig consigue transformar los perfiles de estos dos personajes a lo largo de la novela sin que apenas nos percatemos de ello, a golpe de narración (las películas que Molina cuenta a Valentín) y confesiones íntimas. Sexo, amistad y fascinación se confunden en la oscuridad de la celda, para acabar dando a luz una sutil metamorfosis.

Ronda nocturna
Sarah Waters

La narrativa gay y lésbica actual tiene en Sarah Waters una de sus cimas más altas, y bien podría valer Ronda nocturna como destilación de su obra. Las vidas de cuatro personajes en la Gran Bretaña de la Segunda Guerra Mundial acaba por dibujar los sueños rotos de toda una generación. Contada hacia atrás con maestría en tres momentos históricos (1947, 1944 y 1941), descubriremos poco a poco por qué sus cuatro protagonistas son como son. Por qué no podrían haber sido de otra manera. El cruel determinismo.

 El hombre que se enamoró de la luna 
Tom Spanbauer

Mucho antes de que el mundo cayese fascinado por ese western gay de Brokebrack Mountain, Spanbauer compuso esta novela de iniciación que admite múltiples lecturas. Un joven indio en búsqueda de su verdad, una maravillosa reflexión poética sobre el poder y el dolor que oculta el lenguaje y un monumento al poder de las narraciones. El peligro que supone enfrentarse a los que no ocultan nada es la clave de gran parte de los conflictos de la literatura gayCuando terminamos de follar Delwood Barker no intentó esconderse. Por eso lo odiaba tanto el sheriff: aquellos que tienen algo que necesitan esconder siempre odian a aquellos que no lo esconden.

 Antes que anochezca
Reinaldo Arenas

El exceso y la pasión caribeña apuntalan este texto biográfico del gran autor cubano, del que se hizo una conocida película con Javier Bardem como protagonista. Arenas tuvo “la mala idea” de ser fiel a tres de sus rasgos definitorios: escritor, gay y disidente del régimen de Castro. Acabó de escribir estas particulares memorias poco antes de suicidarse en Nueva York, en 1990.

 Confesiones de una máscara
Yukio Mishima

Contradictoria, oscura y fascinante, la personalidad de Mishima es uno de esos pozos en los que uno se sumerge con gusto, aun sabiendo que puede no gustarle lo que encuentre. Esta es su primera novela. En ella acompañamos a un niño en su paso a la juventud, de la sobreprotección de su abuela al descubrimiento de la atracción por su mismo sexo, acabando en una profunda fascinación por la muerte y la belleza. La contradicción que su propio título encierra lanza pistas sobre su compleja postura: ¿puede una máscara confesarse?

 Mientras Inglaterra duerme
David Leavitt

Un joven burgués recién llegado de la Alemania nazi conoce a un apasionado proletario en una reunión de apoyo a los republicanos españoles: dos hombres se enamoran en la Inglaterra de 1936, en una historia que desemboca en la gran decepción personal. El primero optará por la mentira, mientras que el segundo viajará a España a defender sus principios políticos. ¿Es este el libro clave de David Leavitt, y una de las mejores novelas de temática gay, o lo es El lenguaje secreto de la grúas? Discusión sin solución.

 El almanaque de las mujeres
Djuna Barnes

La han llamado la Oscar Wilde de las mujeres, pero Barnes es mucho más que eso. Toda su lengua afilada, inteligencia, capacidad de observación y valentía se condensan en este curioso catálogo de figuras femeninas. En realidad se trata de una recreación del círculo de Natalie Barney, su Académie des Femmes. Que un texto como este, que trata los temas de la igualdad de derechos gays, el travestismo, la maternidad o las diferencias entre sexo y género se publicase en 1928 desmiente muchos tópicos.

 Chaperos
Dennis Cooper

La capacidad de polémica de Cooper no solo abarca a las mentes más conservadoras: algunos colectivos homosexuales han llegado a amenazarle de muerte por una supuesta “homofobia internalizada” y ser un “virulento anti gay“. Sin pelos en la lengua, la prosa de Cooper es siempre descarnada y reconocible en su realismo, como un puñetazo dado con fuerza y puntería justo en la boca del estómago.Chaperos alterna los anuncios web de losescorts con los emails de sus clientes, en un ejercicio estilístico muy logrado. Siempre incómodo, mister Cooper.

 Querelle de Brest
Jean Genet

No se puede entender la iconografía gay sin haber pasado por la adaptación que Fassbinder hizo en 1982 de esta obra de Genet. Su hipermasculinidad marinera, morbosa y violenta ha ocupado y sigue ocupando muchas fantasías del colectivo. Los que dan un paso más y leen la obra de la que nació ese mundo se sorprenden con el descarnado relato de ese Georges Querelle: ladrón, violento, amoral, acomplejado, cruel y, por encima de todo, irresistiblemente guapo. Por cierto, ninguno de sus personajes se reconoce como homosexual, en una de las grandes novelas gays de todos los tiempos…

De profundis
Oscar Wilde

Resultaría casi ofensivo no incluir a Wilde, uno de los personajes más genuinos de la cultura homoerótica, en este listado de lo mejor de la literatura gay. La extensa carta que Wilde escribió desde la cárcel de Reading a su amante lord Alfred Douglas es un hito en la narrativa homosexual. Douglas siempre negó haberla recibido, pero líneas como esta a buen seguro quedaron resonando con fuerza en su cabeza por mucho tiempo: Detrás de la alegría y la risa, puede haber una naturaleza vulgar, dura e insensible. Pero detrás del sufrimiento, hay siempre sufrimiento. Al contrario que el placer, el dolor no lleva máscara.