La Isla abandonada de Hashima

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Una pequeña isla, cerca del litoral japonés, albergó en su día a unas 5300 personas dedicadas a la extracción de carbón del fondo marino. Originalmente llamada Hashima fue conocida posteriormente como Gunkanjima (Barco de Guerra) debido a su particular skyline parecido a un barco de guerra.

De acuerdo con un encargo surcoreano, la isla fue habitada por 500 coreanos que habitaban la isla y fueron forzados a trabajar entre 1939 y 1945, durante la II Guerra Mundial.

En 1959 la isla, de un poco más de un kilómetro cuadrado, llegó a alcanzar una densidad de población de 83.500 personas/km² para el conjunto de la isla, y de 139,100 personas/km² en la zona residencial, lo que supone históricamente una de las mayores densidades de población registradas en el mundo.

Tras quedar abandonada, sus edificios han sido expuestos al embate del clima y la salinidad del mar y se han deteriorado con rapidez.

Mitsubishi compró este trozo de tierra en 1890 por unos 100,000 yens y perforó dos pozos en el lecho marino de más de 200 metros de profundidad para empezar la producción. El complejo minero empezó a crecer y en 1916 fue necesaria la construcción de bloques de apartamentos para albergar a los mineros y sus familias. Estos edificios fueron pioneros en Japón y sólo superados por el norteamericano Ingalls Office Building, en Cincinnati, construido 14 años antes.

Esta isla albergaba parques infantiles, un gimnasio, cines, bares, restaurantes, tiendas, un hospital, peluquerías, una escuela de primaria, un templo budista y hasta una casa de citas. Pero la vida no era nada fácil en Gunkanjima.

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Unos 1.300 trabajadores murieron en accidentes laborales, otros de enfermedades, cansancio o malnutrición. Algunos optaban por saltar al mar e intentar llegar en vano a la costa de Japón.

La prosperidad de la isla no duró mucho y a finales de los años 60 cuando Japón empezó a utilizar el petróleo como fuente de energía, Mitsubishi fue parando la producción y colocando a sus trabajadores en otros lugares. Fue en 1974, en el gimnasio de isla, donde se ofició la ceremonia en la que se anunciaba el cierre definitivo de la mina.
Todo lo que queda ahora de aquello son ruinas.

Ahora, el servicio de Google Maps Street View ha ampliado su alcance a la isla abandonada de Hashima, y nos entrega esta filmación de las condiciones actuales de la isla.