¿Qué Nos Hace Una Ninfómana?

¿Qué nos hace ser una ninfómana? ¿Ser adicta al sexo? ¿No poder  conciliar el sueño antes de masturbarse o recibir un gran falo entre las piernas aunque sea por 5 minutos para poder continuar con todo lo demás? No, lamentablemente va más allá.

Según el diccionario de la real academia de la lengua española, la ninfomanía es el deseo violento e insaciable en la mujer de entregarse a la cópula. Es un deseo lujurioso y muchas a veces hasta violento. He sabido de muchas mujeres que obligan a sus parejas a tener sexo.  Y no de la manera más sutil, sino que han llegado al extremo (algunas) de encerrar a su compañer@ de sexo en la habitación, para llevar a cabo la acción por más de 10 horas.

Las ninfómanas existen, son reales. Se dice que el 6 por ciento de la población la padece. Sus orígenes son muchos, pero cada vez más deja de ser un mito para convertirse en un apetito sexual exagerado femenino, sin control ni límites.

Incluso, para las ninfómanas, una vez llevado a cabo el acto sexual, el pensamiento en torno al sexo continúa.

La palabra “ninfomanía” viene de ninfa y manía. Las ninfas en la mitología griega eran las deidades del bosque, del agua y del campo. Hoy en día, debido a las connotaciones peyorativas que podría tener la palabra ninfómana se le ha denominado “hipersexualidad” o “satiriasis” en los hombres, aunque en alguna ocasión también se le llamó “furor uterino”.

Así, la hipersexualidad o ninfomanía es una enfermedad cuya principal característica es un deseo sexual violento e insaciable. La dependencia al sexo nunca cesa y aunque existen muchos tratamientos, el principal es de origen psiquiátrico.

Las ninfómanas buscan afecto a través del sexo, sin embargo, al no encontrarlo, el vacío se vuelve mayor y la adicción, imparable.

Se ha comprobado que la hipersexualidad se debe a lesiones en la zona límbica del cerebro, lo mismo por tumores que por desequilibrio de ciertos químicos en esa zona y consumo de ciertas drogas.

El  desear constantemente tener sexo, no es algo malo, por lo contrario, bien se sabe que llegar al orgasmo es bueno para la salud. Pero si tu apetito sexual no es controlado por ti, tal vez entras al club de las ninfómanas. Por mi parte, creo que hay que tener mucho sexo antes de morir. Obviamente que con las precauciones correspondientes para no contraer alguna enfermedad venérea. Y digo tener sexo con cualquiera, y si te gusta incursionar con todo, hazlo. Y si tú, como mujer  te da asco la palabra masturbarse, ve e infórmate, también hace bien.

Por: @Bargovilch