El corazón delator de Poe llevado a la animación

Harry Clarke (1919)

“¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen… y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia”.

Con estas siniestras palabras, Poe nos introduce en su maravilloso y terrorífico cuento, el que sin duda nos espantó en más de uno de sus párrafos.

El corazón delator, es uno de los cuentos más intrigantes y tétricos de todos. Sin embargo decir que es uno de los más terroríficos  es caer en la promoción de uno y no otros. Ya que todos aquellos acérrimos seguidores del autor norteamericano, piensan que la mayoría de las creaciones del escritor son magistrales y entregan esa sensación de temor, de sentirse prisioneros de la obra; de hallarse testigos de lo relatado.

Poe, como bien sabemos ha creado piezas literarias que no lo dejan exento de su talento. Él sabía cómo llegar a penetrar en lo más profundo de las entrañas del miedo. Sabía cómo asustarnos con un toque de suavidad en sus relatos y en sus divinas descripciones de los personajes y los escenarios. Con el pasar de los años, aún se puede ver que los jóvenes y adultos leen los libros de Poe. Aún se maravillan con esa literatura de antaño que el mismo Poe quizás nunca imaginó que perduraría hasta los años 2000.

Ted Parmelee es un director, guionista, especialista en efectos especiales y un gran admirador de Edgar. Sus participaciones más importantes han sido en la reconocida película animada “Pinocho” de 1940 y “Rocky and his friends” de los años 50. Cerca de esa misma fecha, Ted llevó a la animación el cuento “El Corazón delator“. Donde el guión estuvo a cargo de Bill Scott y la narración del actor inglés James Mason. La  calidad de la adaptación queda de manifiesto ya que los dibujos son aquellos de otrora que asustan con solo una escena.

Su laya  le valió ser nominado a los Premios de la Academia en la categoría de Mejor cortometraje animado, que por desgracia perdió frente a una producción de Disney.

Los dejamos con esta obra maestra, la  que se aconseja ver a oscuras y en un completo silencio. Disfruten

Por: @Bargovilch