Viejos tratamientos médicos inspirados por tus pesadillas

En el curso de 10 fotografías, vamos mostrar técnicas medicinales, usadas hace muchos años atrás. A través de estas imágenes  exhibiremos lo aterradora que solía ser la medicina de otrora. Y no sólo estamos hablando del hecho que tomó un tiempo muy largo para convencer a los médicos a lavarse las manos antes de la cirugía. Estamos hablando de entrar en un hospital y ver cosas como estas:

 Los injertos pediculares 


En realidad lo que estamos viendo es un injerto de pedículo, un procedimiento desarrollado por el Dr. Harold Gillies para tratar a soldados desfigurados de la Primera Guerra Mundial. En ese tiempo, la cirugía plástica reconstructiva se acercaba al cero por ciento de éxito. La cirugía consistía  en poner un trozo de piel de la frente o el pecho  sobre el área deformada que se balanceaba sobre la cara. Esta parte era cosida en un tubo, la cual mantuvo el suministro de sangre original intacto y redujo drásticamente la tasa de infección.

A pesar de las imágenes de antes, en la fotografía siguiente, se pueden ver los resultados del procedimiento, los que no pasan inadvertidos, ya que son impresionantes.  Eli Roth (foto) pasó de tener un gran agujero en su cara, a tener un injerto grotesco que le cubrió aquél chocante orificio .

Pulmones de hierro

 

Esta imagen de los menores con las cabezas hacia arriba y una enfermera extrañamente alegre fue tomada presumiblemente en un ala de la fábrica de Willy Wonka, en la que los niños no recibían golosinas si es que permanecían en silencio, si no que recibían una presión de aire que les permitía respirar, ya que la parálisis no se los concedía.

El paciente tendido en una cama puede deslizarse dentro y fuera del tanque metálico. En un extremo había un motor de propulsión (“fuelle”) que bombea aire dentro y fuera de la cámara. Como la presión del aire en la cámara iba en aumento, este era  empujado hacia abajo en el pecho del paciente, forzando el aire fuera de los pulmones. Cuando la presión disminuye en el pecho expandido, el aire entra en los pulmones, permitiéndole respirar “normalmente”

Algunos pacientes recuperaron su capacidad de respirar por su cuenta un par de semanas o meses efectivos en un pulmón de acero. Otros permanecieron dependientes del dispositivo durante años.

Resección de costilla

Esta enfermedad se llama empiema pleural la cual produce un pus en los pulmones a causa de la neumonía u otras infecciones internas del cuerpo. Bien se sabe que en cierta época no estaban los antibióticos necesarios para sanar rápidamente,  por lo tanto se tenía que acudir a procedimientos macabros para salvar a la población. En la fotografía se puede apreciar a este chico al que le falta casi el 20% de su espalda. Se puede observar que tiene sus costillas resecadas para drenar el pus de sus pulmones, antes que lo ahogue.

En los días antes de los antibióticos, este fue un efecto secundario común de la neumonía. Las costillas se retiraban a menudo para que los pulmones pudieran ser más accesibles para la incisión y el drenaje, procedimiento en el que murieron numerosos  pacientes.

Despioje 

Nada distrae a un soldado como una mujer cuyo cabello está en llamas. Espera, ¿está tratando de extinguir el fuego?  ¿Es todo esto una especie de broma?

No te preocupes, eso no es realmente humo. Es sólo una enorme nube de veneno que está utilizando para matar a los piojos. Los piojos eran portadores de enfermedades, y en la Segunda Guerra Mundial, los piojos eran muy comunes entre los prisioneros de guerra y sobrevivientes de campos de concentración, porque esa gente claramente no había sido tratada con suficiente mierda, sino que faltaba rociarles el cabello con veneno para que los hicieran sentirse aún peor.

Máquina de rayos violeta

Lo que esta mujer tiene en su naríz, es una máquina expendedora de rayos violeta. Estas bobinas de Tesla fueron fabricadas con el propósito de tratar diversas condiciones de la piel y para aliviar dolores de menor importancia.

Eran esencialmente portátiles y tenían cierto tamaño para que los médicos pudiesen transportarla en sus maletines a la hora de visitar a sus pacientes de forma particular. Más tarde se les dio a los pacientes para que las usaran en casa. Empezaron como dispositivos médicos legítimos, pero rápidamente se convirtieron en baratijas que supuestamente podrían curar todo, desde la nariz tapada hasta los problemas de próstata.

Una ventaja añadida de estas máquinas es la capacidad única para operar tanto en corriente alterna como en corriente continua – incluso si la vivienda del paciente no tenía electricidad, estos pequeños dispositivos podían funcionar a través de bancos de baterías portátiles.

El estroncio radiactivo para el tratamiento del ojo

Claramente podríamos comparar la fotografía con la tortura psicológica de La Naranja Mecánica, aunque probablemente esto es mucho peor. No importa cuál haya sido el destino de ese dispositivo; no era una época en que la gente sabía mucho sobre el uso seguro de la radiactividad. O le importaba. Por lo tanto se aplicaba cualquier tipo de máquina súper poderosa en el cuerpo del ser humano, con tal de “curarlo”.
El paciente está recibiendo aquí dosis de estroncio radioactivo, que se dispara directamente en el globo ocular para destruir tumores o cualquier otro tipo de cosa. Éste dispositivo ,por cierto, se sigue utilizando , a pesar de que se trabaja con un método mucho menos aterrador.

Fuente: Craked.com