Hugo Mujica: un poeta zen, para la poesía de hoy

Llueve 
y al árbol le pesan sus hojas, 
      a los rosales sus rosas. 

Llueve 
y el jardín huele a infancia, 

a cercanía de todos los milagros,

  a ausencia de todas las memorias.

El gran escritor argentino Ernesto Sabato, en su libro “Cuentos que me apasionaron”, ha dedicado las siguientes líneas a Hugo Mujica.

Hugo Mujica nació en Buenos Aires en 1942. Su niñez se vio oscurecida por el trágico accidente que le costó la vista a su padre; este hecho llevó a la familia a difíciles situaciones económicas lo que, si por un lado, significó desprotección, por otro,ejerció en él una temprana libertad: ya es su adolescencia las situaciones de riesgo le fueron comunes. Trabajando de día y estudiando de noche, termina el Bachillerato y comienza sus estudos en Bellas Artes. A los 19 años se va a los Estados Unidos sin saber inglés, y sin un peso, para abrirse a otras posibilidades. La búsqueda del sentido de la vida le era entonces ya imprescndible. Allí hará de todo; con el tiempo llegará a trabajar de fotógrafo y podrá seguir sus estudios en bellas Artes, y pintar. Eran los años sesenta en New york; como para tantos de nosotros, el existencialismo francés lo había deslumbrado. Perteneció a aquella juventud que encontró en Cuba una alternativa a una sociedad injusta,competitiva y de consumo, que vivió con horror Vietnam y que probó todo en busca de una manera de vivir que pudiera cambiar el materialismo que lo asfixiaba. Frecuentó grupos anarquistas y hippies, y se inició en la droga. En medio de una grave depresión abandonó la pintura y por largos meses no hizo más que ver encender y apagarse las luces de la ciudad desde atrás de una ventana. Finalmente lo único que salva al hombre es el espíritu: Hugo fue rescatado por el grupo Hare Krishna y se interesó en el Zen. Poco después entró en el Monasterio Trapense, donde fue monje con voto de silencio durante siete años; hoy es sacerdote. Ha publicado ya 15 libros de poesía, ensayo y narrativa. Sus últimos títulos son La palabra inicial y Flecha en la niebla, entre sus ensayos, y Para albergar una ausencia y Noche abierta, entre sus libros de poesía. Hugo Mujica es un gran poeta escritor o yo no tengo intuición de lo que es la literatura. El tiempo lo dirá a todos.

ORILLAS

Afuera ladra un perro

a una sombra, a su eco
o a la luna
para hacer menos cruel la distancia.

Siempre es para huir que cerramos
una puerta,
es desierto la desnudez que no es promesa

la lejanía
de estar cerca sin tocarse
como bordes de la misma herida.

Adentro no cabe adentro,

no son mis ojos
los que pueden mirarme a los ojos,
son siempre los labios de otro
los que me anuncian mi nombre.